Diana en la Mitología Romana

Diana

Dentro de la Mitología Romana, Diana era la protectora de la naturaleza y también la diosa de la caza, siendo comparable a la Artemisa de los griegos. Sus relaciones con la naturaleza eran preferentemente con los animales y las tierras inexploradas, aunque con el tiempo también asumió el rol de diosa de la luna y de la castidad.

Sus principales atributos, por los que era frecuentemente alabada, eran la agilidad, la belleza y sobre todo las dotes para la cacería, disciplina para la que poseía magníficas cualidades. Aunque en la mayor parte de las representaciones se la muestra en solitario, el culto romano de Diana incluía a dos acompañantes. Una de ellas era Egeria (una ninfa acuática) y Virbio (el señor de los bosques).

Según la mitología, Diana nace de la relación entre Júpiter y Latona, y se cuenta que fue tal el dolor que sufrió Latona durante el parto, que Diana tomó la firme decisión de guardar para siempre su virginidad, igual que hizo Minerva, su hermana. Ambas divinidades serían conocidas a partir de entonces como las “vírgenes blancas”.

Diana obtuvo su arco y flechas de su padre Júpiter, además de una cohorte de nifas para que la acompañasen en sus cacerías. Estas ninfas también debían guardar los votos de celibato. Pero Diana no era precisamente una diosa benévola, siendo conocida por su caracter vengativo y cruel, no dudando ni por un momento en destruir a quien despertase su ira.

Buen ejemplo de ello es su venganza contra Calisto, una ninfa de su cohorte que quedó embarazada, faltando a sus votos, y que fue transformada en osa para ser después desterrada por su incumplimiento. No tuvo mejor suerte el pobre Acteón, un pastor que tuvo la fortuna o desgracia de ver a Diana desnuda, tomando un baño. Como castigo, la diosa lo transformó en un venado y luego mandó a sus perros a devorarlo.

El culto a Diana tenía su día principal el 11 de Agosto, día en que Servio Tulio le consagró un altar allá por el siglo VI a. C. y pese a que durante la mayor parte de su historia, la adoración a Diana se consideró un culto externo.

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Categorias: Mitología y Leyendas



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