Minerva en la Mitología Romana

Minerva

Dentro del panteón de dioses de la Mitología Romana, Minerva era la deidad protectora de la sabiduría (como lo era Atenea para los griegos), pero también lo era de la guerra, así como la defensora del Estado, del comercio y de las artes. Nacida de la cabeza de Júpiter, según cuenta la tradición, Minerva fue una de las tres divinidades más importantes para los gobernantes romanos, junto con su padre Júpiter y Juno.

Después de haber devorado a la titánide Metis (quien encarnaba a la prudencia), Júpiter sintió un profundo dolor de cabeza, y pidió ayuda a Vulcano para que le aliviase. Vulcano hundió su hacha en la cabeza de Júpiter, abriéndola de un certero golpe y de ella surgió Minerva, adulta y armada. Desde ese momento se unió a su padre en la lucha contra los gigantes (Gigantomaquia), e hizo gala de su gran valor y coraje.

A Minerva se la representaba como una mujer de gran belleza, pero siempre vestida de forma modesta, con expresión grave y dando muestras de su fortaleza y valor, pero en ningún caso se pretende resaltar su hermosura, más bien su aire meditativo. Casi siempre porta una pica en una de sus manos, la égida (amuleto de protección que lleva la cabeza de Medusa tallada en el centro) sobre su pecho, y en ocasiones porta un escudo en la otra mano

Minerva fue ofendida por Paris, quien eligió a Venus como la más hermosa en lugar de a ella misma o a Juno, incluso después de que Minerva le concediese el don del conocimiento, por lo que durante la Guerra de Troya, se puso del lado de los aqueos. Sus celos también la hicieron actuar por despecho contra la bordadora Aracne durante una competición entre ambas, Aracne tejió un telar tan magnífico que superó al de la diosa, y por ello fue convertida en araña. En ocasiones cruel y celosa, en ocasiones sabia y conciliadora, Minerva también se encargó de guiar a Ulises en su odisea y de mostrar a las hijas de Pandora la mejor manera de realizar sus labores.

El culto a Minerva se extendía por toda la península italiana, aunque sólo mantenía su carácter belicoso en los templos de Roma y las fiestas en su honor tenían lugar entre los días 19 y 23 de Marzo.

Foto vía: diosesolimporomanos

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Categorias: Mitología y Leyendas



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