Galileo Galilei, físico y astrónomo

Galileo Galilei

Galileo Galilei nació en Pisa en el año 1564, y desde joven muestra gran interés por la música, aunque pronto tendrá que dejar sus aficiones de lado para comenzar a trabajar como comerciante. En el año 1574 la familia de Galileo se traslada hasta la ciudad de Florencia, donde el joven es ingresado en el monasterio de Santa Maria di Vallombrosa. Tras unos años como novicio deja los hábitos e inicia la carrera de medicina en la Universidad de Pisa, pero no llegará a terminarla y abandona sus estudios en 1585. De esta etapa conservará una gran pasión por la literatura y la filosofía, además de sus estudios extraoficiales de matemáticas fuera de la Universidad.

Mientras trabajaba en el Estudio de Pisa, Galileo redactó una serie de objeciones a los pensamientos de Aristóteles en lo referido a la caída de los objetos en el vacío y a la trayectoria de los proyectiles. Una de las situaciones más famosas atribuidas a Galileo es la de su demostración de la caída de dos objetos de diferente masa desde lo alto de la Torre de Pisa, aunque no está confirmado históricamente. En el año 1592 se hace con una cátedra de matemáticas en Padua, dando comienzo a una de las carreras científicas más importantes de todos los tiempos. Galileo ofreció importantes aportaciones a la ciencia, pero sería una casualidad la que le pondría en camino hacia los libros de historia, y también en el punto de mira de la Iglesia Católica.

En el año 1609 se encontraba de visita en Venecia cuando se topó con un invento que le cautivó, el telescopio. La creación del telescopio se atribuye comúnmente a Johann Lippershey, quien lo patentó en 1608, aunque recientes estudios apuntan a un español llamado Juan Roget su invención 18 años antes. Galileo dedicó también parte de sus esfuerzos a mejorar la calidad del telescopio (que recibiría este nombre en 1611), y gracias a ello pudo realizar los primeros estudios de la Luna, descubrir los cuatro satélites mayores de Júpiter y determinar que Venus poseía fases, al igual que nuestro satélite. Esto le llevó a la conclusión de que la teoría heliocéntrica de Copérnico debía ser la correcta, en detrimento del sistema Geocéntrico de Ptolomeo. Pronto sería editado “El Mensajero Sideral”, en el que plasmaba todos sus descubrimientos y observaciones sobre el Sistema Solar, éste trabajo le granjeó la Cátedra de Honor en Pisa.

Pero la Iglesia Católica no vio esto con buenos ojos, ya que sus descubrimientos contradecían lo establecido en la Biblia sobre la Creación, por lo que Galileo fue obligado a guardar silencio sobre sus ideas en 1616. Con la llegada de Urbano VIII en 1623 se levanta el castigo a Galileo y éste continúa con su trabajo. Pronto sale a la luz su libro “Diálogo” y con él comienzan de nuevo los problemas para Galileo, ya que en el texto expone sus ideas críticas con la física aristotélica, y su teoría sobre el movimiento terrestre.

Su postura era considerada tan “copernicana” por las autoridades religiosas, que el Vaticano le condenó de por vida a prisión domiciliaria en su casa de Arcetri, donde pasaría sus últimos años aquejado de una ceguera creciente y su deteriorado estado de salud. Incluso en estas condiciones escribió un tercer libro titulado “Discursos”, en el que ofrecía sus conclusiones sobre el movimiento de los objetos en el vacío y el comportamiento de los proyectiles.

Galileo Galilei fallece el 8 de Enero de 1642 en su villa de Arcetri, y sus restos son enterrados al día siguiente en Florencia, y poco después se erige en su memoria un mausoleo en la Iglesia de la Santa Cruz de Florencia.

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