Montefioralle, bello pueblo de la Toscana

Montefioralle

La Toscana tiene algo que engancha. Quizá sea su clima, su deliciosa gastronomía o la belleza de los pueblos que salpican su geografía; y es que quien va a la Toscana repite, pues todos estos núcleos urbanos que la componen cuentan con un sabor especial y particular, siempre quieres más. Estas escapadas por la romántica Toscana pueden descubrirnos lugares tan interesantes como Montefioralle, un pueblo hermosísimo considerado como parte de la comuna de Greve in Chianti.

El pueblo no podría ser más encantador, casas de piedra, pocos turistas y un ambiente relajado que nos permitirá pasear por sus calles admirando su trazado y su hermosa arquitectura tradicional.

El pueblo en sí se levantó en torno a un antiguo asentamiento feudal. Así, a día de hoy se pueden observar restos de lo que un día fue un importante bastión durante las guerras entre Florencia y Siena.

Pasear por sus calles implica trasladarnos al pasado, observando así reliquias arquitectónicas que han aguantado estoicamente hasta la actualidad. Calles de piedra llenas de antiguas casas que hoy se presentan como tiendas de artesanía o bodegas en las que degustar algún vino de la tierra; y es que no hay que olvidar que estamos en una zona en la que las vides campan a sus anchas, produciendo así deliciosos vinos para acompañar una gastronomía espectacular.

Entre casas y murallas encontramos monumentos como la iglesia de San Stefano, con un estilo gótico pero ciertos toques barrocos debido a sus numerosas restauraciones. En su interior, un sinfín de obras pictóricas de artistas de los siglos XVI y XVII. Destaca la imagen del Niño Jesús y de la Virgen María que se cree fue pintada por el Maestro de Greve o Master de Bagnano. Asimismo, también podemos encontrar obras de arte en el presbiterio con pinturas de San Juan Bautista, San Esteban y la Virgen María atribuidas a Lorenzo Monaco.

Muchas sorpresas nos depara este rincón de la Toscana, como por ejemplo, una pequeña casa en la circular calle principal que es señalada como el lugar en el que nació el mismísimo Amergio Vespucci.

El pueblo es en su mayor parte peatonal, por lo que descubrirlo a pie es una auténtica gozada. Muchas de las calles que vemos hoy eran parte del castillo, guardando así piedras antiguas que guiarán nuestro recorrido.

Sin duda se trata de una escapada por la Toscana de lo más interesante, que disfrutaremos plenamente si nos dejamos llevar por la magia de esta villa italiana.

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Foto vía: getty

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Categorias: Toscana



Comentarios (1)

  1. federica dice:

    un pueblo precioso!

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