El Parque Nacional de Sila, en Calabria

Parque nacional de Sila

La sureña región de Calabria, en el extremo de la península italiana, alberga entre sus hermosos paisajes, una cadena de montañas de espectacular belleza que se extiende a lo lardo de 150.000 hectáreas de territorio casi virgen, el Parque Nacional de Sila, además considerado como Región Histórica y el más antiguo de sus parques nacionales, nombrado como tal en el año 1968. El parque está dividido en tres zonas, al norte está Sila Greca (griega), en el centro Sila Grande y al sur se encuentra Sila Piccola (pequeña).

Los primeros pobladores de la zona de los que se tiene noticia son los brucios, que vivían de la agricultura y la ganadería aunque no fueron los únicos pobladores de estas tierras. Por aquí pasaron también culturas como las de los romanos, los bizantinos o los italo-normandos, quienes edificaron varios monasterios y abadías en las montañas como la de Florense, el monasterio de la Matina o el de Sambucina entre otros. También se produjeron migraciones desde Albania, que trajeron a La Sila la cultura griega. Hoy en día se habla el albanés en una treintena de municipios de la región.

También tuvo su época como refugio para bandidos y asaltadores de caminos durante el siglo XIX debido a las nuevas vías de comunicación que cruzaban las montañas. Una de las que aun permanece es la vía Cosenza-Camigliatello Silano-San Giovanni in Fiore, que actualmente sirve como ruta para los visitantes del parque.

Las montañas de Sila, de suaves contornos, están cubiertas de frondosos bosques de pinos y castaños, salpicados de olivos y viñedos. Sus más imponentes picos son el monte Botte Donato, ubicado en Sila Grande y con una altura de 1928 metros y el Monte Cariglione en Sila Piccola, que se eleva hasta los 1765 metros.

También es prolífico en fuentes y arrollos, siendo las más famosas las Siete Fuentes de Tacina, y en ocasiones puede parecer más un típico bosque nórdico que mediterráneo, lo que lo convierte en un paisaje único en toda Italia. Por otra parte, podemos encontrarnos ejemplares de ardillas, zorros y lobos, ciervos, corzos y jabalíes, así como los espectaculares búhos reales o las ardillas de pelaje oscuro, endémicas de la región.

En el parque se pueden realizar distintas actividades, siempre respetando el medio ambiente, como por ejemplo senderismo y rutas en bicicleta por las montañas, navegar en velero o en canoa por los ríos o incluso practicar el esquí (de fondo y alpino) en las cimas.

– Información práctica para viajar a Italia

Foto vía: nature-reserves

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Categorias: Calabria, Reggio Calabria



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