Admira los frescos en la capilla Brancacci, Florencia

Hermosos frescos en la capilla Brancacci, Florencia

Reconocida mundialmente por sus destacados y pintorescos frescos, la capilla Brancacci, ubicada precisamente en la ciudad de Florencia, Italia, comenzó su construcción alrededor del año 1386 por Pietro Brancacci.

Sin embargo, cabe destacar que  el señor Felice Brancacci, decorador del sitio y descendiente de Pietro, hacia el año 1425 contrató a Masolino para que, junto a su socio Masaccio, pudieran llevar a cabo las representaciones pictóricas que se deseaban realizar en la misma.

Es por este motivo que ambos pintores fueron los encargados de darle semejante esplendor a dos paredes que se encuentran en el lugar, donde, si nos ubicamos frente a ellas, podremos observar que todo está basado en una misma gama cromática siendo unipuntual.

El final de esta historia sucedió cuando  Masaccio murió antes de terminar el ciclo y Masolino abandonó el trabajo retirándose a Budapest. De esta manera, la decoración de la capilla fue terminada hacia el año 1480 por Filippino Lippi, quien realizó el trabajo sin perder de vista el estilo creado.

Cantidad de artistas destacados sobre la vanguardia de la pintura, como puede ser Leonardo y Miguel Ángel, entre otros, visitaron años más tarde la preciada capilla Brancacci para estudiar el trabajo realizado.

Para que se den una idea de qué se trata está hermosa capilla, y digo hermosa porque realmente merece esa calificación, paso a comentarles algunos de los frescos que se encuentran en la misma.

En principio, para orientarlos, deben saber que los frescos se organizan en dos niveles de forma horizontal: superior e inferior. El tema que se trata principalmente es la salvación de la Humanidad hecha por Jesucristo por medio de Pedro. Son cuadros colocados y cada escena está remarcada por pilares clásicos.

En lo que respecta a la parte superior, comenzando a mirar de izquierda a derecha, veremos “La expulsión de Adán y Eva”, donde la capacidad del Masaccio para expresar emociones está muy bien ilustrada en este desgarrador retrato, donde sus rostros denotan la angustia y la culpa. Seguimos girando y nos encontraremos con “El Tributo”, y luego con “La predicación de San Pedro”.

Quiero mencionarles que en todas las escenas, San Pedro se puede distinguir por su manto color naranja. Finalmente aparecen las escenas del “Bautismo de los neófitos”, “Resurrección de Tabita” y “la Tentación de Adán”.

En cuanto a la parte inferior, algunos de los frescos que aparecen son: “San Pedro cura a los enfermos con su sombra”, “San Pedro liberado de la cárcel” y “San Pedro en la cárcel visitado por San Pablo”.

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Categorias: Florencia



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