Rutas por las montañas rosadas, los Dolomitas

Montañas dolomitas

Este año tenemos algo que celebrar y es que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO la cadena montañosa de Los Dolomitas. Un impactante conjunto natural situado en el centro de los Alpes italianos, entre las regiones del Véneto y el Trentino-Alto-Adigio.

Descubiertos por el geólogo francés, Deodat de Dolomieu, que descubrió la composición de la roca en 1791, los Dolomitas son cuatro macizos conocidos como el Sella (3.152 m), Brenta (3.173 m), Tofane (3.243 m) y Marmolada (3.342 m). Éste último es el pico más alto de toda las montañas.

Para visitar esta zona, lo mejor es acercarse a Trento y desde allí acercarse a visitar los Dolomitas. Por ejemplo, se pueden realizar muchas rutas de senderismo, como el Sendero de la Paz, un recorrido de 450 kilómetros (eso sí, en varios días) que une el paso Stelvio y la Marmolada. Se trata de un recorrido realizado por las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial.

En esta zona, también se puede practicar el esquí, el Dolomiti Superski, ofrece 1.220 kilómetros de pistas de esquí y más de 450 remontes, todo con el mismo forfait. Una auténtica maravilla para los amantes de este deporte de invierno. Pero para los que les gusta el alpinismo, el verano es su época, acompañado de un poquito de rafting o bicicleta de montaña, puedes realizar mucho ejercicio. Esto hace que las ofertas de viajes sean amplias y variadas durante todo el año.

Pero si prefieres algo de menos riesgo, recorre la Gran Carretera de los Dolomitas, que recorre los valles de Fierne y Fassa, alucinarás con el paisaje. Otra opción son las rutas del Vino o de los Castillos. En la primera, recorrerás los viñedos que existen entre Trento y Bolzano, y en la segunda, puedes coger el trenecito de los Castillos en Trento y visitar todos los castillos que hay hasta Rovereto.

También es imprescindibles que recorras los pueblos de Cortina d’Ampezzo, Ortisei, Arabba, Selva di Val Gardena y Corvara in Badia, o el lago de Misurina o el de Braies, un lujo para los sentidos. Para obligada es Catinaccio, donde se puede observar el color rosa de las montañas cuando amanece o anochece, ¿o es que ya has visto picos del color rosa?.

Pero no te extrañe que en esta excursión te hablen en un idioma raro, es el ladino, una lengua retorromance que ha perdurado y desarrollado gracias al aislamiento de las montañas. No hay de qué preocuparse, los habitantes de esta zona de los Alpes italianos son muy simpáticos y amables y te ayudarán en lo que puedan.

Foto Vía: dos vidas errantes

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Trentino Alto Adigio, Veneto



Deja tu comentario