Nápoles y el gran palacio de Caserta

palacio de caserta

En pleno apogeo de su reinado, Carlos VII marcó el suelo napolitano con una de las más bellas estructuras palaciegas de Italia. Grandiosa y sobria al mismo tiempo, tanto en formas como en ornamentos, Caserta supo ser en sus momentos el palacio más grande de la Europa del siglo XVIII.

Diseñada por el arquitecto holandés Luigi Vanvitelli, la residencia real presenta varios estilos arquitectónicos; desde el sobrio barroco original de 1752, cuando se ordena su construcción, hasta el neoclasicismo del siglo XIX; ya que su finalización sucedió recién en 1832, pues las obras se vieron paralizadas tras la marcha de Carlos VII hacia España, que, tras la muerte de su hermano Fernando VI, asumiría el trono ibérico como Carlos III.

Lo primero que impresiona a la vista es su gran dimensionalidad, recordándonos inmediatamente los recintos palaciegos de Versalles, y no estaremos herrados en esta impresión, ya que este último fue la principal fuente de inspiración de Vanvitelli. Su planta, totalmente simétrica, es de forma cuadrangular con espacios totalmente pensados de forma racional y cuidada. Obviamente, hablamos de la racionalidad de esos tiempos.

Su magnifico interior requiere de mucho tiempo para su verdadera apreciación, pues sus 1200 habitaciones, sin contar patios y galerías, y la fastuosidad de su decorado, no se logran captar en su totalidad en una visita fugaz. Una buena opción para visitarlo es hacerlo en temporada baja, cuando la presencia de turistas se reduce un poco.

Un atractivo a parte es el conjunto de sus jardines, los cuales, estructurados según el estilo francés, transcurren en niveles descendentes salpicados por hermosas fuentes alegóricas, todas ellas unidas entre si por una espectacular cascada artificial. Y para los amantes de los espacios bucólicos, el parque ofrece varios rincones verdaderamente mágicos. El Lago de las Ninfas, ruinas romanas, invernaderos y estanques de peces son solo algunos de ellos.

Definitivamente, su recorrido a pie es la mejor forma de disfrutarlo, pero eso si, acumula suficientes energías, pues la tarea no será fácil. Si son mas de 120 hectáreas!. Aunque, si te llegas a cansar, puedes tomar el servicio de trasporte publico que atraviesa todo el parque.

Pero si cuentas con poco tiempo, te recomendamos que no dejes de ver los siguientes puntos:

. El Hércules Farnesio, la estatua romana perteneciente a la familia Farnesio, preside una gran sala ubicada en el centro mismo del palacio, en la intersección de las galerías que divide sus patios.

. La Escalera de Honor. Es una soberbia escalinata de porte imperial custodiada por dos macizos leones.
. Sala del Trono.

. Pinacoteca Casertana

. Biblioteca Palatina

Foto Vía: ciaolaura

Imprimir

Etiquetas: ,

Categorias: Napoles



Deja tu comentario