El Palacio del Té, en Lombardia

Palacio del Te

Fresco de la Sala dei Giganti, por Giulio Romano

El Palazzo del Te es una magnífica pieza de arquitectura manierista, y la obra cumbre del afamado artista del siglo XVI, Giulio Romano. Se encuentra en las afueras de Mantua, en la región de Lombardía, y es hogar de una magnífica colección de obras pictóricas que decora sus interiores.

Edificado entre los años 1524 y 1534 por órdenes del marqués de Mantua Federico II Gonzaga, el Palacio del Té es una construcción de planta cuadrada, compuesto en torno a un patio interno. Fue erigido como residencia de recreo, en las afueras de la muralla que protegía a la ciudad de Mantua.

El jardín rodeado por una columnata semicircular completa el conjunto, y le da su aspecto característico. Cuatro fachadas exteriores fueron concebidas en estilo rústico, con espacios irregulares entre las columnas. Salpicadas con spezzato –escayola rota con manchas–, adquieren una textura especial que da vida e ilumina al edificio.

Sólo 18 meses se tardó en construir la estructura del palacio. En sí mismo, ya estaba listo al cabo de ese tiempo. Pero, tratándose de una residencia noble, no podía menos que gozar de una decoración a la altura de las circunstancias. Durante 10 años, y bajo la dirección de Giulio Romano, destacados pintores locales trabajaron en la ilustración de los interiores.

El resultado fue un conjunto de frescos que hasta hoy pueden observarse y que constituyen sin dudas el elemento más valioso del Palazzo. Benedetto Pagni y Rinaldo Mantovano fueron algunos de los que formaron parte del grupo de artistas que el alumno de Rafael supo guiar.

Pero la obra cumbre que alberga el edificio, es también la pieza maestra de Romano, y el fresco más representativo del manierismo. Se trata de la Caída de los gigantes, que logra no sólo impresionar por su majestuosidad pictórica, sino también por el efecto arquitectónico que consigue en la Sala dei Giganti, generando una cúpula ilusoria.

Foto Vía: Wiki Commons

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