Visitar Pompeya y sus escenarios de película

Calles de Pompeya

En el año 79 después de Cristo, la erupción del volcán Vesubio sepultó la ciudad de Pompeya por completo. Realizando una instantánea de lo que era la vida en una ciudad napolitana en esa época. Personas, casas, animales, esculturas, todo quedó cubierto por la lava del volcán y hoy en día se puede contemplar para el aprendizaje de la vida romana de esa época por todos nosotros.

Para visitar Pompeya, hay que viajar a la ciudad de Nápoles, a 219 kilómetros de Roma en pleno Golfo de Nápoles. Este viaje lo podéis realizar en el tren de cercanías conocido como Circumvesuviano y bajarse en la estación de Sorrento. Durante el trayecto podréis contemplar la bahía de Nápoles y el Vesubio. La estación que nos llevará a este viaje en el tiempo es Pompeya-Villa.

Tras abonar 11 euros por la entrada, podréis contemplar cómo vivían los pompeyanos y cómo era una ciudad de la época. Es como un paseo dentro de un libro de historia real. El horario del recinto es: de noviembre a marzo, de 8.30 h a 17 h; y de abril a octubre, de 8.30 h a 19.30 h.

En esta ciudad, declarada patrimonio histórico de la Humanidad por la Unesco, se pueden hallar restos de la Basílica, centro administrativo y judicial y lugar de encuentros de negocios. Es imprescindible visitar la Puerta Marina, orientada al mar; El Antiquarium, construido en 1861 para aglutinar toda la historia de la ciudad; El Foro o la Villa del Misterio, a las afueras de la ciudad que ofrece un verdadero espectáculo de mosaicos.

Teatro de Pompeya

Todavía quedan intactas huellas de carruajes, inscripciones en los pisos, esculturas de todo tipo, decorativas, festivas políticas o religiosas, como las halladas en el templo de Júpiter. También se pueden visitar casas de aristócratas romanos, como muestra la casa del banquero Cecilio Giocondo y la de los Vetti, el teatro grande, los templos de Apolo, Vespasiano, Júpiter e Isis, el cuartel de Gladiadores, la casa de las bodas de plata y la famosa casa de los amorcillos dorados que perteneció a Gneo Popeo bito, emparentado con Popea, esposa del emperador Nerón. No te pierdas tampoco la visita al famoso Lupanar.

Todo un escenario de la mejor película romana que puede completar subiendo la artífice de todo esto, el Vesubio, donde puede utilizar el funicular de vuelta a Nápoles y observar la bahía. Cuando regrese no olvidéis coger fuerzas degustando una pizza napolitana.

Para más información os aconsejo que visitéis la página oficial de Pompeya, www.pompeiturismo.it.

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Categorias: Napoles



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