La Tumba de los Medicis en Florencia

La Tumba de los Medici

En el año 1519 Miguel Ángel comenzó los proyectos para la construcción de las Capillas Mediceas en la Sacristía nueva de la Basílica de San Lorenzo de Florencia y en 1524 se empezó a trabajar en estas. Las capillas sirven como mausoleo a los miembros más jóvenes de la importante familia, de la misma manera que en la Sacristía vieja están enterrados los miembros más antiguos del clan familiar.

La primera idea de Miguel Ángel constaba de levantar un monumento exento con los cuatro lados idénticos en el centro de la capilla, pero vacilaba entre hacer un monumento exento y un sepulcro adosado a la pared, pues quería continuar el diseño de la Sacristía vieja de Brunelleschi.

Entre 1520 y 1524 se extrajeron las placas de mármol para iniciar la construcción. Finalmente, la tumba se integra a la capilla, mientras la luz penetra por el alto techo y baña los muros que parecen tallados. Se destacan las 4 esculturas alegóricas que representan el día, la noche, la aurora y el crepúsculo, situadas en el sepulcro de Lorenzo, duque de Urbino, y en el de Juliano, duque de Nemours.

Sobre el tercer catafalco, que alberga las reliquias de Lorenzo el Magnífico y de su hermano Juliano, se sitúa la estupenda Virgen con el Niño, único elemento sacro y núcleo de toda la composición, donde dirigen sus miradas las estatuas sedentes de los duques.

La Tumba de los Medici

Las estatuas resultan las dueñas del espacio, supeditando la arquitectura y el espacio a ellas. Se ha identificando el orden de la capilla con el universo: abajo las almas difuntas, al medio la arquitectura racional con su plano terrenal, y los lunetos y la cúpula, la esfera celestial. La gradación de la luz acompaña esta idea.

Pero la composición de las tumbas es también una alegoría del tiempo y de los ríos del Hades, destino inexorable de la vida de los mortales. Las figuras atléticas reclinadas sobre los sarcófagos guardan los cuerpos perecederos de los duques, mientras las rupturas en las lajas permiten salir a las almas de los difuntos. No hay emblema ni epitafio que aluda a sus nombres y a sus hazañas, indicando una intención más idealizante que celebrativa.

En la tumba de los Médicis se pueden admirar las ideas platónicas sobre la inmortalidad del alma que caracterizaron a muchas obras de Miguel Ángel. Las figuras en posición yaciente son tomadas de modelos clásicos: son figuras más esbeltas, de fornidos torsos que terminan en delicadas manos y pies, y cabezas pequeñas. Cada figura tiene un eje curvilíneo en torno al cual tiene un movimiento de rotación en espiral que nos anticipa lo que luego será el movimiento artístico Manierista.

Horarios
Martes a Sábado: 8.15 a 17.00
Feriados: 8.15 a 13.50
Precios: 6€, con reserva.

Fotos vía: rositour.it

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Categorias: Florencia



Comentarios (3)

  1. J. Luis López de Guereñu Polán dice:

    Por fin encuentro una fotografía general de la sacristia nueva en la iglesia de San Lorenzo. Ahora falta una fotografía con la cúpula. Si pueden, añadanla. Gracias.

  2. A F Rando dice:

    ¿es correcto lo de «inmoralidad del alma? o se quiso decir «inmortalidad»? suena raro..un saludo

  3. Marta sf dice:

    Obviamente es la inmortalidad del alma, es lo que repite Platón en todas sus teorías y libros. Básico de filosofía.
    Muy buenas las fotos, añadiría una de la cúpula y de la fachada tan característica que tiene la iglesia de san Lorenzo.

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