El Éxtasis de Santa Teresa

Extasis de Santa Teresa

En Roma, el modesto edificio de la iglesia de Santa Maria della Vittoria guarda uno de los tesoros escultóricos del siglo XVI italiano: el Éxtasis de Santa Teresa (1645-1652), de Bernini. Esta obra está dedicado a la santa española, monja nacida en 1515, abanderada del misticismo. Según cuenta en su famoso libro, tuvo diversas visiones del mundo celestial. En una de ellas un ángel le traspasó el corazón con una dorada flecha, produciéndole, a la vez, dolor y deleite. Este momento es el que escogió Bernini para su obra.

La intención del autor no fue crear solo una escultura, sino que fue más allá al concebir como un todo la capilla en la que se integra. Con ello logró crear algo así como un escenario, siendo el Éxtasis una obra total, donde todos los elementos convergen, dotando de gran esplendor a la obra. Esto es perfectamente evidente cuando se contempla in situ, pues a pesar de los otros atractivos del templo es hacia esta capilla hacia donde se dirige nuestra mirada inevitablemente.

Uno de los logros de Bernini consiste en que consiguió plasmar una situación fuera de lo natural, como es un éxtasis (un arrebato místico, que ocurre en un plano psicológico) de forma física. Concibió a la Santa sobre una nube para significar la levitación y la espiritualidad, y con el hábito agitado, muestra de su convulsión interior. Su rostro tiene una intensidad de expresión como nunca antes se había logrado en el arte, consiguiendo representar a la vez padecimiento y placer, y se ve reforzada gracias a la luz natural superior que entra en la capilla por una linterna, creando el efecto de ser una luz divina, y también por los rayos dorados que descienden del techo por detrás de las figuras.

El ángel, fecha en mano, con suaves ademanes se dispone a volver a clavar la flecha en el pecho de la santa. Su rostro aniñado es una muestra de regocijo y perversidad infantil, que hace daño pero al parecer sin mala intención, casi con divertimento.

El conjunto de ambas figuras parece flotar en el marco del altar, transportado por las nubes, tan etéreas que no se diría que son de mármol. El grupo en si presenta un aspecto muy teatral, tal vez con un exceso de emotividad que puede llegar a abrumar al observador. Pero es que ese fue el objetivo de Bernini, optó deliberadamente por llegar a una cima de emotividad como ningún artista había osado. Y pronto sería imitado en toda Europa.

  • – Información práctica:

– Dirección: Santa Maria della Vittoria, Via XX Settembre, 17. Parada de metro Reppublica.

– Horario: 6.30-12.00 y 16.30-19.00.

– Entrada gratuita.

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Comentarios (1)

  1. anonimo dice:

    es usted profesora de civica en csa?

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