Una colina llamada Janículo, en Roma

Una colina llamada Janiculo, en Roma

Trastevere es un barrio perteneciente al centro histórico de Roma. Es aquí justamente donde os invito a conocer una de las colinas más bellas que posee la ciudad, la cual cuenta con 82 msnm y no está incluida entre las siete colinas tradicionales. Se trata de Janículo, cuya particularidad es que en ella se localizan cantidades de edificios que fueron declarados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en el año 1990.

Ahora bien, en lo que respecta al nombre, os comento que deriva del dios de las puertas llamado Jano y la leyenda relata que él mismo había fundado allí una gran población denominada laniculum.

Además vale señalar que, a nivel histórico, cuando sucedió la Unificación de Italia con los diferentes estados en que se encontraba dividida la península itálica a lo largo del siglo XIX, el Janículo había servido de teatro. Asimismo, ya por el año 1849 y con la declaración de la República Romana, la misma fue “machacada” por las tropas francesas y justamente la colina fue la última baluarte de los resistentes italianos.

Por eso mismo hoy en día el Janículo es un sitio completamente decorado con bustos cuyo significado es representaciones artísticas del sector superior del cuerpo humano, que hacen honor a destacados personajes italianos del Risorgimento como Giuseppe Garibaldi o Anita.

De esta manera, es todo un inmenso placer visitar Janículo en Roma ya que no solo vais a poder contemplar cantidades de esculturas, sino también porque podéis conocer varias iglesias las cuales relucen por presentar maravillosas cúpulas y campaniles. Algunos ejemplos que os recomiendo visitar son la iglesia de San Pietro in Montorio edificada en el lugar donde la tradición marca que fue crucificado San Pedro, la fontana Acqua Paula construida a fines del siglo XVII a pedido del papa Pablo V y por último, la Academia de España.

Información adicional:

– Para que tengáis en cuenta, todos los días desde el Janículo se dispara un cañón en dirección al Tíber con el objetivo de marcar la hora exacta. Esta rutina se efectúa desde el año 1847, cuando el papa Pío IX decidió que el cañón iba a estandarizar el horario de toque de campana en absolutamente todas las iglesias de la ciudad de Roma, en Italia.

– Para llegar a la Ciudad Eterna nada mejor que buscar algunos de esos vuelos a Roma que últimamente nos ofrecen a tan buen precio algunas compañías. Vueling es una de esas compañías que tienen rutas programadas semanalmente a la capital italiana. Desde Madrid, por ejemplo, tiene una frecuencia de 4 vuelos semanales a Fiumicino, los lunes, miércoles, sábados y domingos.

Foto: Juan R. Pérez

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