Capri, la perla del sur de Italia

Anclada en las aguas del Mediterráneo se esta isla del sur de Italia constituye una celebridad en sí misma.  Aquí, tu concepto de belleza se interioriza y adquiere un significado más profundo. La belleza de sus playas y de la isla misma hace de ella un paraje singular en donde destaca el disfrute de sus playas, el relax al compás del sol, el gusto por su historia y la admiración por su fascinante arquitectura legada del pasado.

Capri es también una ciudad de calles anchas y donde nuestros pasos merecen desplegar su fuerza, calles  donde la moda está inserta, y se tienen exclusivas tiendas llenas del glamour que la sociedad europea puede encarar con decisión.

Tu estancia siempre estará ligada al mar, pues desde lo alto de las casas se avista el mar de aguas cristalinas del mediterráneo. O desde la geografía accidentada de la isla que te permitirás atravesar a pesar del peligro que ello conlleva.

En Capri todo camino te conduce al mar, desde sus jardines, desde la Grutta Azurra, una cueva de medio centenar de longitud y que según leyendas locales habitada por brujas y seres terribles. Ingresar a esta cueva es avizorar un nuevo mundo plagado de fantasías, la luz que se cuela por sus entradas le dan un aspecto hermoso de día, una tonalidad brillante que aleja cualquier miedo.

En sus playas puede alejarte de todo sonido molesto que tu ciudad te ha podido atormentar, aquí el único sonido proviene del mar, un sonido como canto de sirena que te dice que te quedes por siempre aquí.

El sol que ilumina el mar a los lejos y la vista de todo alrededor de imponentes elevaciones rocosas hacen de Capri una ensoñación difícil de escapar, su pasado te remonta al Imperio romano y por eso predilección de los emperadores en visitar esta isla, por eso las estrellas más famosas en décadas pasadas buscaban escapar de las pantallas de cine y demás para descansar aquí.

Y es que Capri es como un eterno balcón con vista al mar, toda una ciudad que mira al mar, que disfruta del mar, que piensa en el mar, que vive de él, que gracias a el es lo que es ahora, que sus bellos jardines de Villa de San Michele sean admirado y es que todo vino del mar, la fuente inacabable de riqueza y de vida.

Por mis viajes a Italia, yo os recomiendo como la mejor fecha para ir allí, el mes de Mayo. Es una fecha en que no hay demsiada aglomeración de turistas, como ocurre entrado el verano. Además, con la antelación suficiente, y al no ser temporada alta, aún podréis encontrar viajes baratos que os supondrán un desembolso bastante menos que si hacéis este mismo viaje en julio o agosto. Y por último, el clima, mucho más suave que si viajáis en esos meses veraniegos, en que el calor puede llegar a ser sofocante.

Imprimir

Etiquetas: , ,

Categorias: Napoles



Deja tu comentario