La pintura romana, el estilo ornamental

Casa de Lucrecio Fronto

Continuamos viendo los estilos de la preciosa pintura romana en Pompeya y ya hemos alcanzado el tercer  y anteúltimo estilo: el estilo ornamental. Éste pertenece a la mitad y finales del reinado de Augusto, expresando un gusto por las formas griegas clásicas y helenísticas.

Durante los años 20 a.C. y 54 d.C., tuvo lugar este denominado estilo que procura recuperar el fondo plano trabajado con un único color y exaltar el carácter bidimensional. La principal característica de es el rechazo al ilusionismo del estilo anterior a favor de efectos de superficies y detallados ornamentos.

Los elementos arquitectónicos son reemplazados por elementos no-funcionales: columnas o pilastras se adelgazan hasta aparecer como elementos ornamentales, rematadas con flores, animales fantásticos, templos o tabernáculos. Son columnas muy altas y puntiagudas, imposibles como soporte. También se evitan los efectos de profundidad y el volumen queda reducido a su mínima expresión. Sólo en la zona alta puede haber elementos con perspectiva.

El uso del color se reduce y en el panel central suele aparecer un cuadro con marco y escenas de paisaje o mitológicas, más explícitamente representada como un panel independiente. La pared tripartita está claramente dividida por el contraste de colores. Hay frisos independientes, también divididos por colores, arriba y abajo de la zona central. Predominan sólidas áreas en rojo, blanco y negro, y la riqueza de los detalles ornamentales queda cuidadosamente subordinado al diseño general.

Las escenas mitológicas tienen lugar en escenarios de paisajes, con figuras humanas muy pequeñas y elementos fantasiosos. Los pequeños Cupidos, paisajes en viñetas, las figuras egipcias, grifos y semejantes que aparecen en medio de campos son reducidos, por su desolación y la irrealidad de los colores de fondo, al rol de ornamentos abstractos.

Ejemplos de todo esto podemos encontrar en la Villa Boscotrecase. Sus salas muestran ornamentos geométricos, un paño central con escena de paisaje religioso y fondo neutro; también zócalo plano con línea y columnas finas, paisaje pequeño (tipo viñeta) sobre panel central, tondos con retratos y columna ornamental con motivos vegetales. En la habitación hay una escena mitológica de Perseo rescatando a Andrómeda. El friso encima de la escena conteniendo pequeños paneles negros con mascaras, grifos y figuras egipcias que nos hacen percibir la serenidad y elegancia junto a la fantasía.

La segunda fase del estilo ornamental coincide con los reinados de Tiberio, Calígula y Claudio y hay una gradual reacción contra la elegancia y disciplina del período de Augusto. Se rompe con el estilo anterior y se procura recuperar la ilusión, los colores e incorporar elementos generadores de profundidad, manteniendo la partición de la pared e integrando aberturas con paisajes ilusionistas.

Ejemplos serían la Casa del Sulpicio Rufo, donde el panel central tiene una escena de arquitectura, tapiz con edificio, ilusión espacial y simetría. También la Casa de Lucrecio Fronto, cuya pared genera profundidad con cuadros de paisajes y escena de jardín en el zócalo. La habitación y el tablinium son más complejos: el cuadro central está reducido a un pequeño cuadrado, el panel está en medio de un plano negro y todo depende de la alternancia rítmica de colores que esta lejos del sistema homogéneo de la primera fase.

Foto vía: indiana.edu

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Categorias: Arte y Cultura



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